jueves, 15 de mayo de 2014

Comparando tu ingreso

Sin conocer tu ingreso, el hecho de que estés leyendo este artículo significa que estás dentro del 76% de la población de Guatemala o del 85% de la población de El Salvador que sabe leer. Eso significa que has tenido acceso a educación o, como mínimo, a programas de alfabetización. Ese es un privilegio.

Sin embargo, en muchos ámbitos nos sentimos menos afortunadas que las personas que nos rodean. En este artículo vamos a discutir sobre tus percepciones y emociones cuando comparas tu ingreso y la posición que efectivamente ocupas en la distribución del mismo.

Emoción, percepción y realidad

Algunos eventos que suceden a nuestro alrededor nos ponen a pensar en nuestra situación económica. Por ejemplo, cuando algún amigo compra un carro último modelo, seguramente nos alegramos y lo felicitamos. Posteriormente, es probable que hagamos referencia a nuestra situación económica: ¿sería capaz yo de comprar ese carro en este momento?

Asumiendo que nuestro deseo también sea tener un carro nuevo, pero nuestro ingreso sea menor, creemos que somos de los menos prósperos pero a veces nuestra percepción no es la correcta.

Según la última Encuesta Nacional de Ingresos y Egresos, realizada por el Instituto Nacional de Estadística de Guatemala en 2013, se observa que el ingreso promedio de un guatemalteco es de Q.1,893 mensuales (alrededor de US$241). En el caso de El Salvador, en 2012, se reportó que el ingreso laboral promedio es de US$151 mensuales (CEDLAS, 2014). Estos datos pueden darte una idea si tu ingreso laboral está por encima del promedio.

Sin embargo, para obtener datos exactos, puedes visitar la página del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata: http://cedlas.econo.unlp.edu.ar/esp/distribucion-del-ingreso.php

¿Tienes una ubicación más alta de la esperada?
 
En caso tu ubicación en la distribución del ingreso haya sido mayor de la que esperabas, posiblemente experimentas el efecto del “imperio medio”. Esto se refiere al sentimiento de pertenencia a la “clase media”. Catherine Rampbell, en su blog en el New York Times, apunta que este sentimiento se debe a que la mayor desigualdad de ingresos ocurre en la parte superior de la curva de distribución (dentro de los ricos, hay ricos muy ricos). Es decir, es probable que tus ingresos sean más altos que la mayor parte de la población pero no eres de las personas más ricas del país y por eso concluyes estar en el medio de la distribución o como comúnmente se llama “clase media”.

Evidentemente, sólo examinamos los ingresos y por eso no podemos referirnos a la capacidad adquisitiva que cada persona tiene. Sin embargo, nos ubica en la realidad que a veces perdemos de vista por la emoción y la percepción.

Referencias:

Instituto Nacional de Estadística (2014). Encuesta Nacional de Ingresos y Egresos (ENEI) 2-2013. Guatemala.

Rampell, Catherine. Rich People Still Don’t Realize They’re Rich en Economix, The New York Times, 19 de abril de 2011. Disponible en: http://economix.blogs.nytimes.com/2011/04/19/rich-people-still-dont-realize-theyre-rich/

Socio-Economic Database for Latin America and the Caribbean (CEDLAS y Banco Mundial). Consultada en abril de 2014.

Este artículo fue publicado en la Revista Iniciativa Mujer, disponible en: http://issuu.com/revistainiciativamujer/docs/revista_iniciativa_mujer_-_tercera_

miércoles, 26 de febrero de 2014

Una maquila de municipios

San José La Máquina es el cuarto municipio aprobado de urgencia nacional. Pero ¿qué motiva la creación de nuevos municipios? y ¿cuáles son los efectos de estas divisiones?

Una de las causas es que algunos poblados ven desatendidas sus necesidades. Sin embargo, cabe preguntarse si la creación de otro municipio es la única manera de satisfacer estas. Por el contrario, ahora poblaciones de Chicamán desean retornar a ser parte de Uspantán, su territorio municipal anterior.

Sin duda, estas demandas implican que los alcaldes mejoren su gestión, pero también que los consejos de desarrollo departamentales y municipales identifiquen si hay territorios desatendidos dentro del municipio y realicen propuestas oportunas y efectivas.

Llama la atención que las solicitudes para elevar la categoría de los poblados tenían varios años de haberse presentado. Empero, recientemente estas fueron atendidas por el Congreso. Entre las consecuencias negativas que preocupan cabe citar la posible agudización de la venta de “partidos franquicias”, un modelo de organización partidaria que ASIES identificó en el país, así como el surgimiento de nuevas oportunidades de corrupción de los gobiernos locales.

Además, en 2015 la creación de estos cuatro municipios causará una disminución del monto asignado no solo a los municipios de los que se separaron, sino que también al resto. Esto deriva de que la fórmula del situado constitucional reparte el 35 por ciento de los recursos en porciones iguales, entre todos los municipios.

A manera de ilustración, si estos cuatro municipios se hubiesen creado el año pasado, entonces la transferencia a cada municipio original en 2014 se habría reducido en al menos Q33 mil 544 (sin tomar en cuenta otros factores).

Dicho monto no parece considerable para ningún municipio, pero si se abre una “maquila de municipios”, es preciso considerar cómo impactarían estas decisiones, específicamente sobre las finanzas municipales que contarán con menos recursos y, en general, en la gobernabilidad del país. En el caso más extremo, si se hubiesen aprobado las 26 solicitudes pendientes a finales de 2013, la disminución para cada municipio hubiese sido de al menos Q233 mil 616 para 2014.

Mas bien, la decisión de la división político-administrativa debe estar definida por razones de crecimiento demográfico y demandas locales, y guiada por recomendaciones de las instancias cercanas a la población, como los consejos de desarrollo, y aquellas responsables de un desarrollo territorialmente equilibrado como las gobernaciones departamentales.

Este artículo fue publicado en elPeriódico el 26 de febrero de 2014 y está disponible en: http://www.elperiodico.com.gt/es/20140226/opinion/243253/

viernes, 20 de diciembre de 2013

Madres trabajadoras

Es innegable que la mujer ha adquirido un rol más activo en el ámbito laboral. Esta situación plantea la dificultad de trabajar y ser madre al mismo tiempo. De hecho, en Guatemala y El Salvador, se estima que siete de cada diez mujeres trabajadoras también son madres.

Las mujeres que trabajan tienen menos hijos

Los datos de la encuesta World Values Survey revelan que las mujeres de Guatemala y El Salvador consideran que tres hijos es un número idóneo para completar una familia. Por su parte, los resultados más extremos se registraron en China y Nigeria: las mujeres de China consideran ideal tener dos niños mientras que las nigerianas consideran que tener cinco hijos es deseable.

Las mujeres que trabajan tienden a tener menos hijos de lo que consideran ideal –esto le sucede a seis de cada diez mujeres que trabajan a tiempo completo en Guatemala o El Salvador. Aún cuando los datos de esta encuesta no permiten determinar las razones, se intuye que la actividad laboral puede influir en la decisión de tener y ampliar la familia.

Es necesario promover el balance entre trabajo y familia

Los padres que trabajan juegan un doble rol en la sociedad y en las últimas décadas más mujeres están asumiendo estas responsabilidades. Por ello, es importante promover un balance entre el trabajo y la familia. A ese respecto, la legislación guatemalteca contempla algunas medidas como obligar al patrono a crear guarderías en la empresa cuando existan más de treinta madres de niños menores a tres años. Sin embargo, esta disposición es poco probable de que se cumpla por las características, en referencia al tamaño, de las empresas guatemaltecas.

Sin embargo, recientemente en otros países se han implementado políticas empresariales más creativas. Por ejemplo, algunas empresas inglesas y estadounidenses les han permitido a las mujeres que lleven a sus hijos a sus lugares de trabajo –esta medida también ha favorecido a algunos padres hombres. Sin embargo, algunas evaluaciones muestran que la productividad de estos trabajadores se ha visto perjudicada, en especial en aquellas fases en las que los bebés requieren mayor atención como cuando empiezan a caminar o se enferman.

No obstante, la disminución de su productividad se ve compensada por una mayor eficiencia, lealtad y retención de los trabajadores en la empresa. Asimismo, los compañeros de trabajo en muchas ocasiones apuntan que el ambiente laboral se hace más ameno por la presencia de los niños.

Otras medidas se refieren a flexibilizar los horarios de trabajo y desafiar la idea de que las jornadas sean de ocho horas y cinco o seis días a la semana. Por ejemplo, en Costa Rica, la empresa Intel ha implementado la política de “horarios comprimidos” que han permitido que sus trabajadores extiendan sus jornadas pero reduzcan el número de días en la empresa. Eso ha permitido que dediquen más días a su familia.

Conciliar el rol de padres y trabajadores es mejor que ponerlos a competir.

Fuentes:

World Values Survey 2005-2009. World Values Survey Association. Bases disponibles en: www.worldvaluessurvey.org. ASEP/JDS, Madrid.

BBC (2012). Babies in the Office. BBC Two. Inglaterra.

Alvarado, E. (2003). Proponen jornadas laborales flexibles. La Nación. Disponible en: http://wvw.nacion.com/ln_ee/2003/junio/30/economia3.html

Una versión de este artículo fue publicada en la revista Iniciativa Mujer, disponible en:
http://issuu.com/revistainiciativamujer/docs/revista_dic-3/13?e=9343836/6097598