jueves, 5 de marzo de 2015

Necesitamos un censo poblacional

En la actualidad existe un deseo insaciable por tener estadísticas, bajo la creencia de que el dato (o más bien la comparación de un dato con otros) nos indica si estamos haciendo las cosas bien o mal. Esto ocurre en varios ámbitos: por ejemplo, las empresas siempre están pendientes del crecimiento de sus ventas y, ahora con las redes sociales, de sus seguidores. Asimismo, el Gobierno presenta sus logros en función de las estadísticas de educación, salud y seguridad como se evidencia en el último reporte de gestión gubernamental.
Las estadísticas –que en alguna ocasión Mark Twain catalogó como otro tipo de mentiras– parecen estar determinando el éxito o fracaso de nuestras acciones. Sin embargo, tres personajes distinguidos de las ciencias sociales como Charles Goodhart, Donald Thomas Campbell y Robert Lucas coinciden en que cuando un dato estadístico se convierte en un objetivo de una política o acción, este cesa de ser un buen indicador (claro que ellos lo dicen de manera más elegante).
Por ejemplo, dado que la puntualidad de los vuelos es apreciada por los pasajeros, las aerolíneas como la europea Ryanair mencionan que el 90% de sus vuelos aterrizan en su destino antes de lo estimado… cuando en realidad se sospecha que sobreestiman el tiempo de vuelo para estar siempre dentro de sus límites (Harford, 2013).
Ahora veamos un caso nacional en el que se hace énfasis en el “dato” para determinar la efectividad de las acciones gubernamentales, sin reparar en la inexactitud del indicador. Por ejemplo, la tasa de homicidios es usualmente utilizado para resaltar que las acciones en contra de violencia han sido exitosas: se menciona que en los tres años de la actual administración gubernamental ha pasado de 39 a 31 homicidios por cada 100 mil habitantes (Morales, 2015). Como se observa, este indicador está relacionado con la cantidad de habitantes en el país que deriva de las proyecciones poblacionales del censo ¡que se realizó hace trece años!
Es decir, uno de los competentes de la tasa de homicidios son las proyecciones de población y, mientras más tiempo pasemos sin censo, estas pierden su veracidad. No estoy diciendo que las proyecciones están mal hechas pero todas las metodologías de proyección tienen sus limitaciones.
Entonces, en este caso específico, no existen incentivos para indicar que este indicador tiene limitaciones porque está mostrando una tendencia “favorable”.
Para tener mejor información, sería beneficioso realizar un censo. Juan Pablo Pira, analista de ASIES, también menciona que datos censales actualizados permitirían una mejor asignación presupuestaria a las municipalidades conforme al número de habitantes y, por otro lado, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tendría mejores datos para determinar la mejor ubicación de las mesas de votación para que estén más cercanas a los votantes (Valenzuela, 2015).
Eso me recuerda el principal obstáculo para realizar un censo: las limitaciones presupuestarias. De acuerdo con declaraciones de funcionarios del Instituto Nacional de Estadística se requieren Q180 millones. Este monto es similar a la ampliación presupuestaria que el TSE está solicitando, adicionalmente a los Q500 millones ya aprobados, para realizar el proceso electoral de este año.
Hubiera sido bueno asignar recursos para realizar el censo también.
Referencias
Harford, T. (Presentador). (26 de mayo 2013). Economics of Scottish independence; Ryanair punctuality. [Programa de radio]. En Alexander, R. (Productora) More or Less, Londres: BBC Radio 4. Disponible en http://www.bbc.co.uk/programmes/b01sjn5r
Morales, M. (14 de enero 2015). Aumenta presencia policial y se reduce tasa de homicidios en Guatemala. Guatemala: Agencia Guatemalteca de Noticias. Disponible en http://www.agn.com.gt/index.php/component/k2/item/23241-aumenta-presencia-policial-y-se-reduce-tasa-de-homicidios-en-guatemala
Valenzuela, F. (Presentador). (30 de enero 2015). Explican necesidad de tener un censo actualizado [Programa de radio]. En Valenzuela, F. (Productor) A Primera Hora, Guatemala: Emisoras Unidas. Disponible en http://noticias.emisorasunidas.com/noticias/primera-hora/explican-necesidad-tener-censo-actualizado
Este artículo se publicó en la Revista PERSPECTIVA, disponible en:http://www.perspectiva.com.gt/necesitamos-un-censo-poblacional/

lunes, 2 de febrero de 2015

Realidad y mitos sobre la migración centroamericana

La región del Triángulo Norte de Centroamérica está bajo el foco de atención. A finales de enero, se anunció que el Presidente Barack Obama pedirá hoy, al Congreso de Estados Unidos, triplicar la ayuda financiera para que los guatemaltecos, salvadoreños y hondureños –en especial los menores de edad– tengan menos incentivos para migrar ilegalmente hacia el norte.
Esto deriva de la situación tan alarmante que se vivió en 2014. Al menos 51 mil 705 niños de esos países intentaron cruzar la frontera de manera ilegal y sin acompañamiento. En 2011 se registraron 3 mil 933 niños y el número de menores ha crecido sostenidamente desde dicho año por lo que se teme que continúe la tendencia al alza. Por ello, en 2015, tanto los Gobiernos norteamericano como centroamericanos desean revertir dicha situación.
En esa línea, los Gobiernos centroamericanos idearon la “Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte”, un plan para el período de 2015 a 2019 que contempla proyectos de desarrollo de infraestructura, formación de capital humano, incremento de la seguridad ciudadana, entre otros. El Gobierno guatemalteco anunció que los tres países necesitarían un total de 15 mil millones de dólares para ejecutar dichos proyectos; sin embargo, los representantes de Estados Unidos manifestaron que con mil millones de dólares estarían triplicando la ayuda hacia nuestros países y que darán continuidad a varios programas para reducir la pobreza e inseguridad ciudadana.
Independientemente de la evidente dificultad para financiar dicho plan, se percibe un cambio en la visión del fenómeno migratorio. Antes de esta lamentable situación, con frecuencia, se anteponían los beneficios económicos a los sociales. Por ejemplo, usualmente se consideraba positivo que las remesas crecieran año con año.
Eso me lleva a referirme al primer mito: “las remesas son beneficiosas para las economías centroamericanas”. Es cierto que estos flujos de dinero contribuyen a mejorar el presupuesto de las familias y tienen efectos macroeconómicos beneficiosos. Sin embargo, si las remesas no se invierten, ni se utilizan para aumentar el valor agregado de la producción, entonces puede suceder que, en términos relativos, sólo se estén encareciendo nuestros productos de exportación.
Es decir, las remesas son una inyección de dólares que pueden contribuir a la apreciación del tipo de cambio real que repercute en la competitividad de nuestros países. De hecho un estudio publicado por CEPAL analiza esta situación con mayor profundidad (disponible en http://bit.ly/1D44qdq).
Ahora bien, para evitar el error de otorgar mayor importancia a los efectos económicos, es preciso indicar que las migración también ha influenciado el comportamiento de los hogares que reciben remesas. En ocasiones, estas transacciones monetarias ocurren luego de procesos de desintegración familiar, y se consideran como reemplazo del consejo y guía de los padres migrantes a sus hijos. Así también, se menciona que los receptores de remesas tienen menos incentivos para trabajar.
Por lo tanto, para desincentivar la migración y evitar los efectos económicos y sociales negativos, los presidentes centroamericanos apuestan por aumentar el ritmo de crecimiento de sus economías.
No obstante, Michael Clemens, investigador del Centro para el Desarrollo Global (CGD por sus siglas en inglés), apunta que contraintuitivamente los países con una riqueza más alta tienden a ser mayores emisores de migrantes (artículo disponible en: http://bit.ly/1yseYh2). Por ello, la promoción del crecimiento como estrategia para reducir la migración constituye el segundo mito al que me refiero en este artículo.
Según Clemens el crecimiento económico permite, entre otras cosas, que más personas tengan información sobre cómo migrar y también alcancen una capacidad financiera mayor para hacerlo (aunque se esperaría que en condiciones menos riesgosas). El menciona que el crecimiento favorece la movilidad de las personas y, por ello, los programas de promoción del desarrollo económico deben considerar esta situación.
Ciertamente, al presentar esta evidencia, en ningún momento quiero decir que no se deba promover el crecimiento económico de nuestros países, sino que el crecimiento económico por sí sólo no va a evitar que los centroamericanos sigan migrando. Más bien, se trata de generar oportunidades de educación, empleo y de una vida segura para todos. De manera que la migración sea “una opción y no una obligación” como indicó el canciller salvadoreño, Hugo Martínez. Por ello, el plan de la Alianza para la Prosperidad debe ejecutarse de manera que los beneficios lleguen a aquellas personas que merecen más oportunidades e incentivos para sentirse atendidos por sus países.
 
Este artículo se publicó en la Revista PERSPECTIVA, disponible en: http://www.perspectiva.com.gt/realidad-y-mitos-sobre-la-migracion-centroamericana/
 
 

viernes, 7 de noviembre de 2014

La trascendencia en el tiempo de las empresas

Hasta enero de 2006, la empresa Kongo Gumi era reconocida como la más antigua en el mundo. Se dedicaba a la construcción de templos budistas en Japón. Sin embargo, después de 1428 años de operación, esta se convirtió en una subsidiaria de otra empresa de construcción llamada Takamatsu.
Por ello, al momento, la empresa más antigua (es decir, que ha mantenido operaciones continuas y de manera independiente por más tiempo) es un hotel también ubicado en Japón, llamado Nishiyama Onsen Keiunkan, que nació en el año 705. Es asombroso pensar que estas empresas ya tenían varios años de operación cuando Colón descubrió América, por citar un evento histórico relevante.
No es coincidencia que las dos empresas que en los últimos dos años se ubicaran en el país nipón. De hecho, la mayoría de empresas antiguas se ubican en los lugares que ahora conocemos como Japón, Alemania, Austria, Reino Unido e Italia.
Considerando estos datos, es válido preguntar: ¿por qué reflexionar sobre la trascendencia en el tiempo de las empresas?
En principio, es increíble que las empresas se convierten en el legado de las personas visionarias. De hecho, resulta difícil dimensionar el tiempo de trascendencia de las empresas mencionadas y observar cómo las generaciones actuales se benefician de los emprendimientos de sus antepasados.
Justamente, desde un punto de vista normativo, la sobrevivencia de las empresas depende de la correcta administración de la misma por parte de los sucesores, del clima de negocios y la competitividad de la empresa. Sin embargo, la realidad también muestra que algunos negocios basan su estrategia de sobrevivencia en privilegios o prácticas de competencia desleal.
Todo esto ocasiona que, en Guatemala, varios emprendimientos que no sobrevivan mucho tiempo. Por ejemplo, los datos del Global Entrepreneurship Monitor indican que Guatemala es uno de los países con las tasas más altas de emprendimientos tempranos a nivel global. Sin embargo, sólo una pequeña parte de las nuevas empresas logra superar los 3.5 años necesarios para consolidarse en el mercado. Esto se debe muy probablemente a que los emprendimientos recientes son mucho más sensibles a los cambios en las condiciones económicas que las empresas más antiguas.
Por otro lado, la edad de la empresa también es un factor determinante del comportamiento y estrategias corporativas. Por ejemplo, para el caso de las empresas españolas, Javier Sánchez Vidal y Juan Francisco Martín-Ugedo (2008) detectaron dos tendencias que podrían aplicar para el caso guatemalteco:
1. La primera que mencionan es que a mayor edad de la empresa, mayor es la presencia de fondos propios para su operación. Esto es por que las empresas tienen una capacidad mayor de acumular beneficios y depender menos de otras fuentes de financiamiento como el crédito.
2. La segunda se refiera a que el riesgo asumido por las empresas disminuye con el tiempo. Es decir, las empresas jóvenes tienden a realizar acciones más riesgosas mientras que las empresas con mayor trayectoria tienden a acomodarse a una situación más estable.
En relación a este último punto, otros autores también agregan que las empresas más antiguas son más resistentes al cambio y a la puesta en marcha de acciones innovadoras.
Por ello, si su negocio tiene más de dieciséis años, puede decir que ha superado la edad mediana de una empresa guatemalteca. Esto podría indicar que va en el camino correcto para asegurar su trascendencia en el tiempo pero también debe ser un motivo para evaluar si las operaciones de su empresa son dinámicas y virtuosas, o si se está estancando.
Este artículo se publicó en la Revista PERSPECTIVA, disponible en:
http://www.perspectiva.com.gt/la-trascendencia-en-el-tiempo-de-las-empresas/